Galería Cecilia Caballero Presenta: Fragilidad y Fortaleza

Artistas

  • Elia Gasparolo.
  • Joaquin Gonzalez Bonorino.
  • Sur.chale ( Cecilia Caballero e Isabel Uboldi).

Debo comenzar con una disculpa por mi ausencia durante los últimos meses. Estuve inmerso en proyectos que demandaron el 100% de mi atención… de esos que no te permiten mirar hacia los lados.

Ahora sí, a lo que vinimos: hablemos de arte.

“Fragilidad y Fortaleza” me pareció una muestra profundamente movilizante. Es de esas experiencias que juegan con tu energía y tu estado de ánimo en cuestión de segundos. Hay algo en la curaduría que no solo ordena obras, sino que construye un recorrido emocional. Desde el primer momento, el uso de materiales por parte de cada expositor se siente cuidado, honesto, incluso íntimo. Se percibe claramente el estilo personal de cada artista, pero también cómo, bajo un mismo techo, lograron convivir como una especie de familia multicultural que dialoga sin perder identidad.

Mi recorrido comenzó con Joaquín.

Su trabajo en tapices, cargado de color y textura, tiene una cualidad casi inmediata: te obliga a sonreír. Hay algo profundamente humano en sus piezas, como si por un instante te recordaran lo evidente que solemos olvidar: la naturaleza es hermosa… y casi nunca nos detenemos lo suficiente a contemplarla. Más allá de una técnica impecablemente ejecutada, lo que realmente impacta es lo que transmite cada obra. Las variaciones en dimensiones, las decisiones compositivas y esa libertad creativa que se siente en ciertas piezas hablan de un artista que no solo domina su oficio, sino que se permite imaginar sin límites.

(Punto aparte: espero en algún momento de mi vida tener una obra tuya. Si llegas a leer esto, queda dicho.)

Luego me encontré con Elia, una artista con la que ya he coincidido en otros territorios del arte. Y hay algo en su trabajo que siempre me resulta inevitable: te confronta. En lo personal, siento que una de sus funciones en este mundo es hacernos reflexionar sobre qué estamos haciendo cada día para ser mejores como sociedad. Su obra nos devuelve a lo esencial: habitar un espacio donde conservar, respetar y observar lo natural debería ser prioridad.

El uso de restos de seda y capullos como referencias al gusano y a la mariposa no solo es visualmente exquisito, sino conceptualmente potente. Deja una pregunta flotando, resonando incluso después de salir de la sala:
¿hay belleza en todas partes?
La respuesta parece ser sí… pero también abre otra conversación más incómoda:
¿Qué valor le damos a aquello que lo comercial descartó?

Luego bajé las escaleras.

El ambiente cambia por completo. Un espacio en penumbra, con luces cuidadosamente dirigidas hacia lo que realmente importa. Allí aparecen las obras de Sur.Chale Y, honestamente… es otro golpe emocional.

Son piezas que te hacen pensar desde el minuto cero. Donde la razón, el color y la materia se combinan para dejarte en un estado de contemplación activa. Nuevamente aparece el uso de textiles nobles en desuso, y otra vez se activa esa fibra sensible: todo lo que el ser humano es capaz de crear… y todo lo que es capaz de descartar en segundos.

Las obras movilizan. La paleta cromática atrapa, genera tensión y suma dramatismo sin necesidad de exagerar. Hay una elegancia silenciosa en la forma en que se presentan, pero también una incomodidad necesaria. De esas que no buscas evitar.

Así termina el recorrido por “Fragilidad y Fortaleza”, una muestra que inició este 19 de marzo de 2026 y estará disponible hasta el 30 de abril.

Es de esas experiencias que no solo se ven… se sienten.

Vayan. Recorran. Deténganse. Suipacha 1151. Buenos Aires. Argentina.

Y luego me cuentan en redes qué les despertó.

Alberto Colina

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